jueves, 19 de octubre de 2017

APOYO AL BEISBOL MENOR (II PARTE)

LA CRISIS DEL BEISBOL MENOR


Estamos en crisis. No explicamos las causas porque sería meternos en otros campos de discusión que no guardan relación directa con el béisbol. Estamos en crisis, no entramos en detalles relacionados con sus efectos porque todos las estamos viviendo en carne propia, por lo que ponernos a explicarlos sería como llover sobre mojado.

La crisis abarca muchos campos de actividad de nuestra vida diaria, y aquí si entramos en detalle porque una de esas actividades es el béisbol aficionado, es decir, no profesional, que es el que practican nuestros hijos. Aquí si comenzamos a tener dificultad para tratar de explicar el porque a pesar de la grave crisis que estamos viviendo, no todos los que tienen vela en este entierro actúan para tratar de minimizar el impacto de la crisis por una  parte, y por la otra ir buscando la solución definitiva de los problemas que producen la crisis.

Comencemos por hablar de uno de los aspectos importantes de la crisis, el factor económico.

Sabemos de sobra el alto costo que están alcanzado los materiales que requieren los muchachos para practicar béisbol en Venezuela. “Tacos”, guantes, pelotas, bates, uniformes, bateras, equipos de catcher, etc., están orbitando la tierra junto a los Satélites Bolívar, Sucre y Miranda gracias a la desquiciada mente de un “liderazgo” político que al parecer no vive en Venezuela por una parte, y por la otra a un gobierno que al parecer tiene dudas en gobernar, y mientras unos y otros continúan viéndose sus respectivos ombligos, nuestros peloteros que forman parte de ese “pueblo” que ambos dicen defender, sufren estoicamente las consecuencias de la crisis.

Seguramente el que no vive en Venezuela y está leyendo esta nota, se estará preguntando ¿Cómo hace un padre o una madre para que su hijo practique béisbol en Venezuela con esa situación que están viviendo?. La respuesta es muy sencilla y tiene que ver precisamente con esos padres y esas madres: el golpeado bolsillo de los progenitores del pelotero.

En Venezuela si un muchacho quiere practicar béisbol, el padre o la madre tiene que pagar: 1. La mensualidad e inscripción en la escuela o divisa de béisbol, 2.- Los materiales de su hijo (guante, bate, casco, etc). 3. Los uniformes de práctica y de equipo. 4. La cuota parte de los costos de campeonato en el que participe el equipo en el que está su hijo. 5. La hidratación durante las practicas y los juegos, 6. Los costos de movilización hacia los estadios en donde juega el equipo donde milita su hijo, y finalmente si el muchacho es seleccionado para jugar en el campeonato Municipal, estadal o nacional de su categoría, seguramente la Asociación Regional le pide otra colaboración porque “la asociación no tiene dinero para asumir os costos de la selección”.

En la descripción anterior, usted no lee por ningún lado, cual es el aporte que hacen las escuelas o divisas, las ligas, las asociaciones y la Federación Venezolana de Béisbol. Tampoco encuentra algún comentario sobre los aportes que hace el sector gubernamental y el sector privado, es decir, no exageramos en decir que en Venezuela el béisbol menor es financiado casi en su totalidad por los golpeados bolsillos de padres y madres trabajadores, quienes no ahora sino desde hace tiempo lo vienen haciendo y con ello – seguramente sin plena conciencia de su importante apoyo – tratando de salir de la crisis que estamos viviendo.

Pero resulta que la crisis se agudiza, y ya los golpeado bolsillos de padres, madres, abuelos y tíos están llegando al límite de capacidad de aguante, lo cual nos lleva a la peligrosa situación de tener que ver como se acaba la práctica masiva del béisbol, quedando ésta para las élites que tanto dice el gobierno querer combatir.

Si estamos en crisis, y ya va siendo la hora que Escuelas, Ligas, Asociaciones Regionales, La FVB y el IND comiencen a dar su aporte para comenzar a salir de esa crisis de la que ellos por cierto, tienen una cuota de responsabilidad en su creación……